Publicado el 14 de marzo de 2025
Soportes de mesa para bordar con las dos manos libres
Ventajas de fijar el bastidor y trabajar con dos agujas
Sujetar el bastidor con una mano limita la precisión del bordado y cansa el brazo en sesiones prolongadas. Un soporte de mesa con base maciza y brazo articulado mantiene el aro a la altura de trabajo y permite inclinarlo o girarlo sin soltarlo. Esta configuración resulta útil al bordar con dos agujas, al trabajar sobre lino grueso o al rellenar zonas densas de color.
La base pesa lo justo para no moverse cuando se tira del hilo, pero se levanta sin esfuerzo para limpiar la mesa. El brazo gira en dos ejes: uno permite inclinar el aro hacia el cuerpo y el otro lo deja girar sobre su propio plano para alcanzar la parte de atrás de la labor sin desmontarla. Con las dos manos libres, una puede pasar la aguja y la otra tensar el hilo, de modo que el punto queda más regular y el ritmo de trabajo se mantiene sin pausas para recolocar la tela.
Un soporte desmontable se guarda plano y se traslada con facilidad entre la mesa del taller y el sofá. Conviene revisar de vez en cuando el tornillo del brazo y pasar un paño seco de algodón por la madera para que el haya conserve su tacto liso.