Por qué elegir estas piezas y no otras
Un bastidor de madera lijada cambia la forma de trabajar más de lo que parece: la tela se mantiene tensa sin esfuerzo constante y la mano descansa. Por eso las piezas que ofrecemos no buscan cubrir todas las combinaciones posibles, sino responder a situaciones concretas de bordado. Un aro ovalado evita marcar las esquinas del lino en motivos alargados, mientras que un marco rectangular mantiene plana la superficie en proyectos largos. El contador de vueltas, colocado en el borde del bastidor o llevado aparte, permite seguir cenefas y bordes repetidos sin dejar marcas en la tela.
Madera que se sostiene con el uso
Trabajamos con maderas lijadas como el abedul y el haya, con superficies suaves al tacto y tornillos que ajustan la presión sin deformar el tejido. Entre jornadas, basta con guardar el aro en un lugar seco para que la madera no se curve. Es un material que envejece bien si se cuida con poco: un paño seco y evitar la humedad directa.
Una pieza para cada forma de bordar
Hay quien borda en el regazo, quien lo hace en un caballete y quien comparte mesa en un taller. Los soportes de madera mantienen el aro estable y permiten inclinarlo sin soltarlo, algo útil al bordar con dos agujas o al rellenar zonas densas. Si prefieres trabajar sin soporte, el contador se coloca en el dedo y se acciona con el pulgar, sin separar la mano de la aguja.
Si quieres ver cómo se comparan estas opciones con los criterios de fabricación, revisa los estándares de trabajo o cuéntanos tu proyecto en la página de contacto.